Cómo va tu web
Las cuatro cifras importantes, con una barrita por cada uno de los meses anteriores para ver de un vistazo si van hacia arriba o hacia abajo.
Cuánta gente entra, quién te escribe, qué estamos haciendo y qué falta. Sin rodeos y sin palabras raras, que para eso estamos. Aquí te enseñamos qué hay dentro antes de que entres.
Se abre en el móvil · No hay que instalar nada · Solo ves lo tuyo
No hay que instalar nada ni registrarse. Las claves te las damos nosotros.
granviasolutions.com/cliente — la escribes en el navegador (Chrome, Safari, el que uses) o pinchas el enlace que te hemos mandado.
Te los damos nosotros. Si los pierdes, nos escribes y te los volvemos a dar; no pasa nada.
En el móvil, dale a «Añadir a la pantalla de inicio» y te queda como un icono más, igual que WhatsApp. En el ordenador, guárdalo en favoritos.
Si lo dejas abierto un rato largo, se cierra solo. Es a propósito, para que nadie vea tus datos si te dejas el móvil encima de la mesa. Vuelves a entrar y ya está.
Cada cliente entra con su clave y ve sus datos. Nadie ve los de nadie.
Aquí están todos los apartados que puede tener el panel. Tú verás los que se apliquen a tu caso: si no tienes tienda, no sale «Ventas»; si no llevamos tus anuncios, no sale «Anuncios en Google». Que no te salga un apartado no es un fallo: es que ahí no hay nada que contarte.
No todos los números son del mismo periodo porque no vienen del mismo sitio: unos van por meses, otros por los últimos 28 días, y Google publica lo suyo con tres días de retraso. Arriba del todo verás además Datos del…, que es cuándo se actualizó por última vez. Se refresca sola varias veces al día.
En el mismo orden en que aparecen. Dentro del panel tienes arriba unos botones para saltar directamente a cada uno; aquí puedes hacer lo mismo con estos:
Las cuatro cifras importantes, con una barrita por cada uno de los meses anteriores para ver de un vistazo si van hacia arriba o hacia abajo.
La gente que te ha escrito rellenando un formulario de tu web. El mensaje te sigue llegando al correo igual que siempre; aquí ves cuántos han sido, quién, cuándo y desde qué página escribieron.
Lo facturado, los pedidos y lo que se gasta de media cada cliente.
Cuánta gente te encuentra en el buscador sin pagar. Verás las visitas que te manda, cuántas veces has salido en los resultados y en qué puesto sales de media (cuanto más bajo el número, mejor: el 1 es el primero).
Debajo te decimos cuántos te buscaban ya por tu nombre y cuántos te descubrieron buscando lo que vendes. Esos segundos son los clientes nuevos.
Si además te entra gente desde Bing, la verás aquí mismo como una línea suelta. No tiene apartado propio porque casi siempre es una parte pequeña de lo que trae Google.
Qué se está anunciando ahora mismo, cuánta gente lo ve y cuánta entra en tu web desde el anuncio. Si están paradas, te lo dice con todas las letras.
Un gráfico de columnas: cada columna es un mes y, por colores, se ve por qué camino llegó cada visita — desde Google, escribiendo tu web directamente, desde redes, desde un anuncio o desde otra página que te enlaza.
A cuánta gente distinta le ha aparecido lo que publicamos, cuántas veces se ha visto y cuántos han hecho algo con ello en vez de pasar de largo.
Va separado en dos: tu perfil sin pagar —lo que consiguen las publicaciones normales— y, si las hay, lo que traen los anuncios. Así se ve qué parte te sale gratis.
Cuántos segundos tarda tu web en aparecer en un móvil. Google da por buena cualquiera por debajo de 2,5 segundos y castiga a partir de 4.
Las cosas que contamos cuando alguien las hace en tu web: pulsar el teléfono, abrir el WhatsApp, enviar un formulario. Si alguna está montada pero no registra nada, te lo decimos ahí mismo en vez de esconderlo.
Cuántas webs distintas ponen un enlace a la tuya. Sirven para dos cosas: te traen gente y le dicen a Google que eres de fiar en lo tuyo.
Cada vez más gente pregunta a ChatGPT en vez de buscar en Google. Aquí probamos si estos asistentes te mencionan cuando les preguntan por tu sector, y si te llega gente desde ahí.
Todo lo que hemos escrito para tu web y cómo le va a cada uno en Google. Pincha en cualquier fila y se abre: verás su evolución y por qué busca la gente que entra en él.
El trabajo entregado, de lo más reciente a lo más antiguo, con su fecha.
Cosas que no podemos resolver nosotros: fotos, precios, un texto que solo tú sabes, un permiso. También ves tu carpeta compartida, donde te dejamos lo que hay que revisar y donde puedes dejarnos tú lo que te pidamos.
Si tienes tienda, sale además cuántas fichas de producto están a medias —sin descripción o sin código de barras— sobre el total. Es la lista de deberes, con número.
Cosas que tu web hace y que no venían de serie: un buscador especial, un calculador, avisos automáticos… Cada una con su explicación.
Las seis que más se repiten. Si te sale alguna más y no se entiende, es culpa nuestra: dínoslo.
Alguien entró en tu web.
Saliste en la pantalla de alguien, pero no entró. Ver el escaparate sin pasar a la tienda.
En qué puesto sales de media en Google. El 1 es el primero, así que cuanto más bajo, mejor.
Gente diferente a la que le ha aparecido tu anuncio. Si a uno le sale tres veces, cuenta como una persona.
Alguien hizo algo con tu anuncio —tocarlo, un «me gusta», un comentario— en vez de pasar de largo.
El cuadro de «escríbenos» de tu web. Cuando alguien lo rellena, para nosotros es un contacto.
No. Es una página web: se abre en el móvil, en la tablet y en el ordenador con el navegador que ya usas. Si quieres tenerlo a mano, añádelo a la pantalla de inicio del móvil y te queda como un icono más.
Sí. Es tu clave y la usas con quien tú quieras. Si prefieres que esa persona tenga la suya aparte, nos lo dices y se la hacemos.
Varias veces al día, solo. Arriba del todo pone siempre la fecha de los datos que estás viendo, y cada cifra lleva debajo de qué días es.
Puede pasar y casi siempre tiene explicación. Dínoslo y lo miramos: preferimos arreglarlo a que dejes de mirarlo.
Avísanos. A veces es que falta algo por montar de nuestro lado, y eso se arregla.
Porque solo se enseña lo que se aplica a tu caso. Si no tienes tienda, no sale «Ventas»; si no llevamos tus anuncios, no sale «Anuncios en Google»; si no llevamos tus redes, no sale «Facebook e Instagram». Que no te salga un apartado no es un fallo: es que ahí no hay nada que contarte.
Tenemos un robot de Telegram que te cuenta lo mismo por mensaje, sin entrar en ninguna página. Va bien para mirarlo un momento desde el móvil. El panel funciona igual sin esto.
Te damos uno tipo G7K2-9QMX. Vale una sola vez y caduca a la semana.
Se llama @granvia_clientes_bot. Le das a Empezar.
/vincular G7K2-9QMX, con el tuyo. A partir de ahí te reconoce y solo te
cuenta lo tuyo.
Te escribe él solo dos veces, como mucho. Un resumen a principios de mes y un aviso
si se te paran las campañas. Nada más. Si no lo quieres, escribe /avisos no
y se acabó.
Por Telegram no van los nombres ni los correos de quien te escribe, solo cuántos han sido. Esos datos se quedan en el panel, detrás de tu contraseña: un móvil se pierde y un mensaje se reenvía sin querer.
Si las has perdido, nos escribes y te las volvemos a dar. No pasa nada.