Vender por internet en España se hace hoy de cuatro formas distintas: montar una tienda propia, subir el catálogo a un marketplace como Amazon, vender directamente desde redes sociales, o combinar varias de las anteriores. El coste de arrancar cambia mucho de una opción a otra. El comercio electrónico B2C español movió 110.683 millones de euros en 2024, un 11,5% más que el año anterior, según el informe «Compras online en España» de ONTSI[1]. Detrás hay 29,4 millones de compradores, con un gasto medio de 3.762 € en el año.
Y sin embargo, solo el 26,6% de las empresas españolas de 10 o más empleados vendió por comercio electrónico en 2024, según el INE[2]: tres de cada cuatro todavía no venden online. Elegir cómo vender es, antes que una decisión de diseño, una decisión de cuánto vas a pagar cada mes y a quién.
Los cuatro modelos para vender por internet
Antes de entrar en detalle, esta tabla resume lo que paga cada modelo y a quién le compensa más. Cada cifra de la tabla sale de la plataforma que la cobra, no de una estimación de agencia.
| Modelo | Coste de arranque | Coste recurrente | Para quién |
|---|---|---|---|
| Web propia | Dominio + tienda. En alquiler, con Shopify, desde 27 €/mes pagando el año completo[3]; autoalojada, con WooCommerce o PrestaShop, el dominio y el hosting que contrates | Cuota de la plataforma o del hosting, más comisión de cobro: 1,5% + 0,25 € por venta con tarjeta, tanto con Shopify Payments[3] como con Stripe[4] | Quien quiere marca propia y controlar sus datos de cliente |
| Marketplace | Nada por adelantado con el plan Individual de Amazon: 0,99 € por unidad vendida[5] | Comisión de referencia del 8% al 15% según categoría, más 39 €/mes si pasas al plan Profesional[5] | Quien quiere vender ya, sin construir nada |
| Redes sociales | Sin cuota: el catálogo de Instagram, Facebook o TikTok se abre gratis | Depende de dónde cobres: si cierras la venta en tu web o por mensaje, nada fijo; dentro de TikTok Shop, un 9% de cada pedido desde enero de 2026[6] | Quien ya tiene comunidad y vende poco volumen |
| Mixto | La suma de los modelos que decidas combinar | La suma de sus cuotas, más el tiempo de mantener stock y pedidos sincronizados entre canales | Negocio con cierto rodaje que no quiere depender de un único canal |
Web propia: tu tienda, tus reglas
Montar una tienda con dominio propio significa que el diseño, el catálogo y los datos de quien te compra son tuyos: nadie te puede cerrar la cuenta ni cambiarte la comisión de un día para otro. Hay dos maneras de hacerlo. La primera es alquilar la plataforma. El plan Basic de Shopify cuesta 36 €/mes pagando mes a mes, o 27 €/mes si pagas el año completo por adelantado, e incluye plantilla, hosting y su propia pasarela, Shopify Payments[3]. Esa pasarela cobra 1,5% + 0,25 € por cada venta con tarjeta estándar europea; si prefieres cobrar con otra, Shopify añade un 2% más por transacción[3]. La segunda es una tienda autoalojada, con WooCommerce o PrestaShop, que son programas de código abierto: pagas el dominio, el hosting y la comisión de la pasarela que elijas. Con Stripe, por ejemplo, es 1,5% + 0,25 € por cada venta con tarjeta estándar europea, sin cuota de alta ni mensualidad[4].
Es la opción con más trabajo de puesta en marcha: hay que dar de alta el dominio, subir el catálogo y configurar el envío. También es la única de las cuatro donde, si mañana cambias de plataforma o de diseñador, te llevas contigo el histórico de clientes. Si prefieres que te la monten en vez de aprenderlo sobre la marcha, así diseñamos tiendas online nosotros.
Marketplace: menos trabajo, más comisión
Amazon tiene dos planes en España: el Individual, sin cuota mensual, cobra 0,99 € por cada unidad vendida; el Profesional cuesta 39 €/mes (sin IVA) y, según la comparativa de la propia Amazon, compensa a partir de unas 40 unidades al mes. A cualquiera de los dos se le suma la comisión de referencia, que va del 8% al 15% según la categoría del producto, con un mínimo de 0,30 € por unidad[5]. Desde el 1 de octubre de 2024 hay además una tarifa por servicios digitales del 3%. Se aplica sobre lo que le pagas a Amazon por vender, no sobre el precio del producto: en el ejemplo de la propia Amazon, un artículo de 15 € con 2,25 € de comisión paga 0,07 € más[7].
La ventaja es que no montas nada: subes tu ficha de producto y ya hay gente buscando en esa plataforma. La contrapartida es que compites en el mismo escaparate que el resto de vendedores de tu categoría, y es la plataforma quien decide qué datos de tu cliente puedes ver. Si ya tienes tienda propia y te planteas sumar un marketplace concreto, ya entramos en detalle en cuándo compensa dar el salto a Miravia.
Redes sociales: la puerta más barata
Abrir un catálogo de productos en Instagram, Facebook o TikTok no cuesta nada: son herramientas gratuitas pensadas para negocios que ya publican ahí. Lo que cambia es dónde se cierra la venta. En Instagram y Facebook el catálogo es un escaparate: la compra acaba en tu web o por mensaje, y ahí cobras como quieras, por transferencia o Bizum si hace falta, sin coste fijo. En TikTok Shop la venta sí se cierra dentro de la aplicación, y por eso cobra comisión: un 9% del importe de cada pedido, IVA incluido, desde el 8 de enero de 2026 (un 7% en electrónica y belleza)[6]. Es decir, lo mismo que te cobraría un marketplace.
El precio no es el problema. El volumen, sí: uno de cada cuatro usuarios ha comprado ya directamente dentro de una red social, según el «Estudio de Redes Sociales 2026» de IAB Spain[8]. Más de la mitad, un 54%, las usa para buscar información antes de comprar online. Funciona bien como escaparate y como primer canal de venta sin invertir, pero hoy es más una puerta de entrada que un canal donde construir todo el volumen de un negocio.
El canal más barato de activar no es siempre el que más vende.
El modelo mixto: sumar canales cuando el primero ya funciona
El modelo mixto llega después, no al principio. En la práctica suele significar tienda propia como base, un marketplace para captar a quien todavía no te conoce, y redes sociales para mantener el contacto con quien ya te compró. El coste es la suma de cada pieza, y el trabajo extra está en que el stock y los pedidos no se descuadren entre canales: algo que un plugin de sincronización resuelve, pero que conviene planificar desde el principio, no añadir a mitad de camino.
Sin humo: combinar canales no es vender el triple con el mismo esfuerzo. Cada canal nuevo suma un catálogo que mantener actualizado y un sitio más donde puede fallar el stock. Empieza por uno, y suma el segundo cuando el primero ya funcione solo.
Qué modelo te conviene
Cuatro preguntas rápidas para decidir por dónde empezar:
- Quieres marca propia
- Web propia: el dominio y la lista de clientes son tuyos, y te los llevas si cambias de plataforma.
- Quieres vender ya, sin construir nada
- Marketplace: subes tu ficha de producto a una plataforma que ya tiene gente buscando, a cambio de su comisión.
- Ya tienes seguidores que confían en ti
- Redes sociales: es la vía más barata para arrancar, aunque el volumen suele quedarse corto para vivir solo de ahí.
- Llevas ya un tiempo vendiendo
- Mixto: compensa cuando ya sabes qué producto funciona y quieres repartir el riesgo entre varios canales.
Lo que tienes que cumplir, elijas el modelo que elijas
Vendas donde vendas, hay dos normas que no dependen de la plataforma:
- ✓Aviso legal
- La LSSI-CE[9] obliga a publicar, de forma permanente y gratuita, tu nombre o razón social, domicilio, email y NIF. El precio tiene que ser claro, indicando si incluye o no los impuestos y cuánto son los gastos de envío.
- ✓Protección de datos
- Si guardas datos de quien te compra, en una cuenta, un formulario o una newsletter, el RGPD[10] te obliga a informar de qué haces con ellos. Para tramitar el pedido te ampara el propio contrato de compra; para la newsletter necesitas su consentimiento.
En un marketplace, parte de esto lo cubre la propia plataforma, aunque su aviso legal no sustituye al tuyo si también vendes por tu cuenta en otro sitio. En web propia y en redes sociales, cumplirlo es responsabilidad tuya de principio a fin. Y en cuanto empieces a facturar, conviene mirar también las fechas de la factura electrónica obligatoria, que te van a afectar elijas el modelo que elijas.
Dudas rápidas
¿Cómo puedo empezar a vender por internet sin invertir mucho dinero?
El camino más barato es un catálogo en redes sociales: activarlo no cuesta nada, y solo pagas comisión si usas su cobro integrado. Es una buena forma de probar un producto antes de montar algo más grande.
¿Se puede vender por internet gratis?
Mostrar el producto, sí: un catálogo en redes sociales o un grupo de venta entre particulares no cuesta nada. En cuanto quieres cobrar con tarjeta o vender con marca propia, aparece alguna comisión o cuota, por pequeña que sea.
¿Cómo vender por Amazon en España?
Dando de alta una cuenta de vendedor en Amazon Seller Central, con el plan Individual (0,99 € por unidad, sin cuota fija) o el Profesional (39 €/mes), más la comisión de referencia de tu categoría, entre el 8% y el 15%.
¿Puedo vender por internet como particular, sin ser autónomo?
Vender de forma puntual, por ejemplo artículos que ya no usas, no exige alta como autónomo. En cuanto la venta se vuelve habitual, por cuenta propia y con ánimo de lucro, deja de ser una venta particular. Es lo que la ley del trabajo autónomo llama actividad económica[11], y trae sus obligaciones fiscales y las del aviso legal. Dónde está la raya en tu caso lo decide tu gestoría, no un artículo.
¿Qué modelo de venta online tiene menos comisión?
La web propia: solo pagas la cuota de la plataforma y la comisión de cobro, en torno al 1,5% + 0,25 € por venta, frente al 8%-15% de un marketplace. A cambio, tienes que traer tú mismo a quien te compra.
Fuentes
[1] ONTSI (Red.es). (2025, 27 de noviembre). El comercio electrónico en España supera los 110.000 millones de euros en 2024, nota de prensa oficial sobre el informe «Compras online en España. Edición 2025». enlace
[2] INE. (2025, 22 de octubre). Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas, nota de prensa oficial. enlace
[3] Shopify. (2026). Precios de Shopify en España, página oficial de tarifas (planes, tarifas de Shopify Payments y cargos por transacción externos), consultada en septiembre de 2026. enlace
[4] Stripe. (2026). Precios de Stripe en España, página oficial de tarifas, consultada en septiembre de 2026. enlace
[5] Amazon Seller Central. (2026). Tarifas de venta en Amazon.es, página oficial de precios y comparativa de planes, consultada en septiembre de 2026. enlace
[6] TikTok Shop. (2026). Tarifa de comisión de TikTok Shop por categorías de productos, Academia de vendedores de TikTok Shop España, consultada en septiembre de 2026. enlace
[7] Amazon Seller Central. (2024, 19 de agosto). Cambio en los cargos del impuesto sobre servicios digitales a partir del 1 de octubre, anuncio oficial en los foros de vendedores de Amazon.es. enlace
[8] IAB Spain. (2026, 19 de mayo). IAB Spain presenta el Estudio de Redes Sociales 2026, nota de prensa oficial. enlace
[9] Boletín Oficial del Estado. Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI-CE), texto consolidado, artículo 10. enlace
[10] EUR-Lex. Reglamento (UE) 2016/679, de protección de datos (RGPD), texto oficial, artículos 6 y 13. enlace
[11] Boletín Oficial del Estado. Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del trabajo autónomo, texto consolidado, artículo 1. enlace
¿Web propia, marketplace o las dos?
Te ayudamos a montar la tienda y a decidir qué canales sumar según tu producto y tu presupuesto.
