¿Qué es un prompt? Es la instrucción que le escribes a una inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, Gemini o Claude, para que haga algo concreto: responder un correo, resumir un documento o redactar un presupuesto[1]. No hace falta ningún lenguaje especial ni saber programar: es una frase bien construida, con el contexto necesario para que la respuesta sirva a la primera. La diferencia entre un prompt que funciona y uno que no está casi siempre ahí: pedir «escribe un correo» y pedir «escribe un correo breve para un cliente que llega dos días tarde a pagar una factura, en tono cordial pero firme» no es el mismo encargo para la IA, aunque el asunto se parezca[2]. El primero da un texto genérico que hay que reescribir casi entero; el segundo, uno que se puede usar casi tal cual.
Abajo tienes las cuatro piezas que marcan esa diferencia, tres ejemplos ya escritos para la oficina y, antes de usar ninguno, lo que no se le puede pasar a una IA aunque lo tengas delante en la pantalla.
Qué es un prompt, sin rodeos
Un prompt es el texto que escribes para pedirle algo a un sistema de inteligencia artificial generativa: una pregunta, una orden o un encargo con sus datos[1]. La IA no adivina lo que quieres ni rellena por su cuenta lo que falta: responde a lo que le has escrito, ni más ni menos, y por eso la misma herramienta da resultados tan distintos en manos de dos personas que creen estar pidiendo lo mismo.
Las cuatro partes de un prompt que funciona
Un prompt que sirve en la oficina reúne cuatro piezas. Ninguna es obligatoria al cien por cien, pero cuantas más incluyas, menos vueltas le darás a la respuesta.
- Contexto
- Quién eres, para quién es el texto y qué situación rodea el encargo. Es lo que más se olvida y lo que más cambia la respuesta.
- Tarea
- Qué quieres exactamente: resumir, redactar, traducir, calcular. Un verbo claro, no «ayúdame con esto».
- Formato
- Cómo quieres recibirlo: una lista, un correo de tres párrafos, una tabla, cien palabras como máximo.
- Ejemplo
- Un modelo de lo que esperas, aunque sea de otro texto parecido. Es la pieza que más mejora el resultado cuando las otras tres no bastan.
Un prompt sin contexto no es una pregunta corta. Es una pregunta a medias.
Tres prompts para la oficina, ya escritos
Contexto, tarea, formato y ejemplo dan estos tres encargos, parecidos a los que ya repasamos al hablar de la inteligencia artificial en las empresas, y que se repiten en cualquier negocio pequeño.
Responder a un cliente que llega tarde con un pago
«Soy el gestor de una tienda online. Un cliente habitual lleva dos días de retraso en el pago de una factura de 340 euros. Redacta un correo breve, en tono cordial pero firme, que le recuerde el pago y le ofrezca pagar por transferencia o con tarjeta. Máximo ocho líneas.»
Fíjate en lo que no lleva ese prompt: ni el nombre del cliente, ni su número de cuenta, ni el de la factura. Son datos personales de un cliente real, así que no se escriben en una conversación con una IA; se añaden a mano después, sobre el correo ya redactado.
Resumir un contrato antes de firmarlo
«Te paso el texto de un contrato de alquiler de un local comercial. Resume en diez puntos las condiciones que más afectan al inquilino: duración, fianza, quién paga el IBI, causas de resolución anticipada y penalización por impago. Usa una lista, sin explicaciones largas.»
Aquí la tarea es resumir, no decidir. Un prompt así ahorra una primera lectura larga, pero no sustituye una revisión legal si el contrato es importante o tiene alguna cláusula que no entiendes del todo.
Preparar el texto de un presupuesto
«Necesito el texto de un presupuesto para una reforma de baño: cambio de alicatado, sanitarios y grifería, con mano de obra incluida y un plazo de ejecución de dos semanas. Escribe la introducción y las condiciones, forma de pago y validez de la oferta de treinta días, en un tono profesional, sin incluir precios: esos los añado yo en la plantilla.»
El prompt no calcula precios ni inventa cifras: redacta el texto alrededor de ellas. Las cantidades las pones tú, sobre la plantilla que ya uses.
Qué no se mete nunca en un prompt
La norma es sencilla: si no se lo dirías a un desconocido por correo, no se lo escribes a una IA. Nombre completo, dirección, teléfono, DNI o NIE, datos médicos, financieros o de un contrato, y cualquier información confidencial de un cliente o de tu propia empresa quedan fuera, sea la herramienta que sea[3].
La Agencia Española de Protección de Datos lo dejó por escrito en enero de 2026, en un decálogo dirigido a cualquiera que use estas herramientas, no solo a empresas grandes: en un contexto laboral, pide no incluir información confidencial de la entidad, del personal ni de los clientes[3].
- Cambia los datos reales por genéricos. En vez del nombre del cliente y su factura real, escribe «un cliente» y «una factura de 340 euros»: la IA no necesita el dato real para redactar bien el texto.
- Añade los datos reales después, a mano. El prompt genera la estructura; el nombre, la cuenta o el número de expediente se escriben en el documento final, no en la conversación con la IA.
- Desconfía de pegar el documento entero. Si copias y pegas un contrato o un correo completo para que la IA lo resuma, estás subiendo todo lo que contiene, incluidos los datos que no necesitabas compartir.
No es un miedo exagerado. Harmonic Security, una empresa de ciberseguridad que vende herramientas para vigilar justo este riesgo, analizó más de un millón de prompts reales enviados por empleados a herramientas de IA generativa: un 4,37% contenía algún tipo de información sensible, y casi tres de cada cuatro de esos casos salían de ChatGPT[4]. El dato interesado de quien lo publica no lo invalida, pero conviene leerlo sabiendo quién lo firma: dice que el descuido ocurre con la frecuencia suficiente para que no sea un caso raro, no un porcentaje exacto de todas las empresas.
Sin humo: ninguna herramienta de IA promete que lo que escribes en el prompt no se guarde ni se use para entrenar el modelo, salvo que lo diga de forma expresa en sus condiciones y tengas activada la opción correspondiente. Si tienes dudas sobre un caso concreto, lo seguro es no escribirlo.
Esto no es distinto de lo que ya cambió con la propia ley de inteligencia artificial: la responsabilidad de lo que se mete en una IA es de quien lo escribe, no de la herramienta.
Por dónde empezar a escribir los tuyos
- Anota la tarea en una frase. Qué quieres que haga la IA, con un verbo claro: redactar, resumir, traducir, calcular.
- Añade el contexto en dos o tres líneas. Quién eres, para quién es el texto, qué rodea la situación.
- Dile el formato que esperas. Longitud, tono, y si quieres una lista o un párrafo seguido.
- Repasa qué datos lleva antes de enviarlo. Si hay un nombre, una cifra de un cliente o un dato médico o financiero real, cámbialo por uno genérico.
Con esas cuatro líneas delante, la primera respuesta suele servir. Si no sirve, el ajuste casi siempre está en el contexto, no en pedir lo mismo otra vez con otras palabras.
Montar flujos de trabajo con IA que ya lleven esto resuelto, sin que cada persona del equipo tenga que acordarse cada vez, es parte de lo que hacemos en IA y automatización.
Dudas rápidas
¿Qué es un prompt en IA?
Es la instrucción, pregunta o encargo que le escribes a un sistema de inteligencia artificial generativa para obtener una respuesta: un texto, un resumen o un cálculo[1]. Cuanto más claro sea el encargo, más cerca estará la primera respuesta de lo que necesitas.
¿Cómo se hace un prompt que funcione?
Con cuatro piezas: el contexto de la situación, la tarea concreta que quieres, el formato en el que esperas la respuesta y, si puedes, un ejemplo de lo que buscas. Un prompt con las cuatro suele acertar a la primera; uno con solo la tarea casi siempre necesita una segunda vuelta.
¿Cuáles son los 4 elementos de un prompt?
Contexto, tarea, formato y ejemplo. El contexto es la pieza que más se olvida y la que más cambia la respuesta: sin ella, la IA responde de forma genérica porque no sabe para quién ni para qué es el texto.
¿Se pueden poner datos de un cliente en un prompt?
No, si son datos personales o confidenciales: nombre completo, DNI, datos médicos, financieros o de un contrato. La Agencia Española de Protección de Datos recomienda sustituirlos por datos genéricos y añadir los reales a mano, después, sobre el texto que ya ha generado la IA[3].
Fuentes
[1] Universidad Europea. Qué es un prompt en IA: definición, usos y ejemplos prácticos, publicado el 19 de agosto de 2025, consultado el 21 de octubre de 2026. enlace
[2] Xataka. Qué es un prompt, cómo crearlo y por qué es tan importante para usar la inteligencia artificial, publicado el 15 de julio de 2026, consultado el 21 de octubre de 2026. enlace
[3] Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). La AEPD publica un decálogo con recomendaciones para proteger la privacidad al usar herramientas de IA, nota de prensa del 27 de enero de 2026, consultada el 21 de octubre de 2026. enlace
[4] Harmonic Security. GenAI Data Exposure: What GenAI Usage Is Really Costing Enterprises, informe del 31 de julio de 2025, consultado el 21 de octubre de 2026. enlace
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