«Tipos de correo electrónico» significa tres cosas distintas, y por eso cuesta encontrar una respuesta clara. Depende de lo que estés preguntando:
- ✓Por tipo de cuenta: personal o corporativa (la que va con el dominio de tu empresa).
- ✓Por servidor y protocolo: SMTP para enviar; POP3 e IMAP para recibir. Exchange se cuela siempre en esta lista aunque sea otra cosa: el servidor de correo de Microsoft, que habla sus propios protocolos.
- ✓Por tipo de campaña, si hablamos de email marketing: relacionales, promocionales y transaccionales. Estos son «los 3 tipos» que suele buscar la gente.
Abajo tienes cada una explicada, con lo que cambia en la práctica y cuál te conviene según lo que hagas. Y si vienes por la tercera, la advertencia primero: esa división en tres familias no es una manía de marketing. Es la que decide si hace falta permiso para escribir o no, y de la que dependen los requisitos que te exigen Gmail y Outlook para dejar entrar tu correo.
¿Qué tipos de cuentas de correo existen?
Empecemos por abajo. Las cuentas de correo electrónico se clasifican en personales y corporativas.
Email corporativo
Lleves tu propio negocio, trabajes por cuenta ajena o factures como autónomo, más vale no mezclar lo personal con lo profesional. Si estás pensando en montarlo, lo tienes paso a paso en cómo montar el correo corporativo con tu dominio. Una dirección con tu dominio dice de parte de quién llega el mensaje antes de que lo abran, y separa de un plumazo lo que es trabajo de lo que no.
Email personal
El correo personal es el de registrarte en webs, el de las redes sociales y el de hablar con quien no te paga facturas. Mantenerlo aparte del profesional tiene una razón práctica: cuando los dos caen en el mismo buzón, lo que acaba perdido entre las promociones del supermercado suele ser el correo del trabajo.
¿Qué tipos de servidores de email existen?
Empecemos por la parte más técnica, deshaciendo una confusión: SMTP, POP3 e IMAP no son servidores, son protocolos, el idioma en que se habla el correo. Lo que se reparte en dos grupos es el trabajo, y por eso se dice servidores de salida y servidores de entrada, aunque en la práctica una misma máquina suela encargarse de las dos cosas.
Servidores de salida
Los que se ocupan de que el mensaje salga de tu buzón y llegue al del destinatario. Aquí solo hay un protocolo en juego.
SMTP
SMTP (Protocolo de Transferencia de Correo Simple) es el protocolo más utilizado. Se encarga de dirigir tu correo hacia los servidores de tu proveedor y, después, a la cuenta del destinatario, aunque sea de otro proveedor distinto.
Servidores de entrada
Los que guardan lo que te llega y te lo enseñan cuando abres el correo. Aquí la elección sí cambia cómo trabajas.
POP3
POP3 (Protocolo de Oficina de Correo) es uno de los más antiguos. Descarga el correo en el dispositivo con el que se conecta y, por defecto, lo borra del servidor, así que no puedes consultarlo desde otro sitio. Casi todos los programas de correo dejan cambiarlo y guardar una copia en el servidor, pero es una casilla que hay que marcar a mano.
IMAP
IMAP (Protocolo de Acceso a Mensajes de Internet) es una tecnología más moderna. Después de entregarse, el mensaje permanece en el servidor, así que puedes acceder desde varios dispositivos. A cambio, ocupa espacio en el servidor.
Exchange
Exchange, de Microsoft, es harina de otro costal: el correo de empresa de la casa, con protocolos propios. Lo que aporta frente a POP3 e IMAP es que sincroniza también calendario, contactos y tareas, cosa que ni POP3 ni IMAP hacen (documentación de Microsoft).
| Protocolo o servicio | Dónde queda el correo | ¿Varios dispositivos? | ¿Calendario y contactos? |
|---|---|---|---|
| POP3 | Se descarga en el equipo y, por defecto, se borra del servidor. | No, salvo que marques a mano la casilla de dejar copia. | No los sincroniza. |
| IMAP | Se queda en el servidor, y ahí ocupa espacio. | Sí, y en todos se ve lo mismo. | No los sincroniza. |
| Exchange | Se queda en el servidor de Microsoft, que habla protocolos propios. | Sí. | Sí: correo, calendario, contactos y tareas a la vez. |
Las dos últimas columnas de POP3 e IMAP salen de la documentación de Exchange, consultada el 8 de septiembre de 2026: «No se ofrecen características avanzadas de colaboración como calendarios, contactos y tareas». La misma página matiza que un cliente POP3 o IMAP4 sí tiene «acceso limitado a la información de calendario» cuando el buzón está en Exchange.
En corto: si consultas el correo desde el móvil y el ordenador, quieres IMAP (o Exchange). POP3 solo tiene sentido si usas un único dispositivo y quieres liberar espacio en el servidor. Cuando alguien nos escribe porque «se le han borrado los correos del móvil», el culpable suele ser este: no se han borrado, se los ha bajado el ordenador y los ha quitado del servidor.
Principales proveedores de email
Para una cuenta personal gratuita, la elección se reduce casi siempre a estos tres nombres. Van con su pega al lado, que es lo que acaba decidiendo. Hay más (iCloud, o el buzón que ya viene incluido con el hosting si tienes dominio propio), pero esos no se eligen tanto como vienen dados con otra cosa.
Gmail
Gmail, el servicio de correo de Google, es uno de los más populares del mundo. Filtra bien el spam y busca dentro del buzón como busca Google, que para un archivo de diez años no es poca cosa. Su desventaja, precisamente por su aceptación, es la dificultad para encontrar nombres libres: si quieres una cuenta con tu nombre, probablemente tengas que añadir números o símbolos.
Outlook
Si naciste antes del año 2000, es probable que hayas tenido una cuenta de Outlook o incluso de Hotmail. Aunque ya no es tan omnipresente, sigue siendo uno de los proveedores más populares, y si ya trabajas con Word y Excel, el calendario y los contactos aparecen donde esperas encontrarlos.
Yahoo! Mail
Yahoo! Mail fue más popular en el pasado, pero todavía se usa mucho, y conserva una función que los otros dos no tienen: las direcciones desechables, para no dar la tuya en cualquier registro. Con letra pequeña. Su ayuda las documenta para la versión antigua de escritorio, y solo donde se vende Yahoo Mail Plus, que no son todas las regiones. Ahí se pueden probar hasta tres gratis y llegar a 500 con la suscripción (ayuda de Yahoo, en inglés, consultada el 8 de septiembre de 2026). Ojo con otro detalle. Yahoo avisa de que si no entras en el buzón durante doce meses lo da por inactivo, deja de recibir mensajes y borra correos, carpetas y contactos. A los veinticuatro sin iniciar sesión, programa la eliminación de la cuenta entera (buzones inactivos en Yahoo Mail).
¿Qué tipos de email marketing puedes hacer?
Busca «tipos de email marketing» y saldrán listas de diez, de trece y de diecisiete. Lo que pasa es que están contando campañas en lugar de familias. Campañas hay las que quieras inventarte. Familias hay tres, y son las que importan: cada una se manda por un motivo distinto, y en lo legal se parten en dos, con los transaccionales a un lado y las otras dos al otro. Eso segundo es lo que no aparece en las listas de diecisiete.
Emails relacionales
Los emails relacionales construyen relación a base de contenido de valor, y funcionan si sabes en qué punto está quien los recibe: no se le escribe igual a quien acaba de suscribirse que a quien lleva dos años leyéndote. Dentro de esta familia caben:
- ✓Newsletter. El envío periódico de toda la vida. Funciona cuando tiene un motivo para existir más allá de recordar que sigues ahí.
- ✓Bienvenida. El primero que recibe alguien al apuntarse. Llega cuando la persona acaba de acordarse de ti; a nuestro juicio, ese es el mejor momento para que lo abra.
- ✓Acompañamiento. Una serie corta que enseña a usar lo que vendes. En el sector lo llaman onboarding.
- ✓Encuestas y peticiones de reseña. Preguntar sale barato y se pide poco.
- ✓Agradecimiento y fechas señaladas. El «gracias por tu compra» o el año como cliente. Barato de montar, y por criterio nuestro el sitio donde menos molesta escribir, porque no pide nada a cambio.
- ✓Reactivación. Para quien lleva meses sin abrir nada, antes de quitarlo de la lista.
Emails promocionales
Los emails promocionales empujan a una acción concreta, que no siempre es una compra inmediata. La segmentación decide su éxito y, en nuestra experiencia, hay que mandar bastantes menos promocionales que relacionales. En esta familia entran:
- ✓Oferta o descuento. El clásico, y el que antes se quema si se abusa.
- ✓Lanzamiento. El aviso de que ya existe algo que antes no existía. Nosotros mandamos antes otro correo avisando de que viene, para que el día del anuncio no sea el primero que se entera nadie.
- ✓Campaña estacional. Rebajas, vuelta al cole, Black Friday, Navidad.
- ✓Carrito abandonado. Salta solo cuando alguien deja algo sin comprar. Que sea automático no lo hace transaccional: es promocional, y eso importa para lo que exige la ley, en el apartado 05.
- ✓Venta cruzada y mejora de plan. Lo que le pega después a quien ya te compró. La excepción legal del artículo 21.2 no mira qué tipo de campaña es, sino que haya contrato previo y que lo que ofreces se parezca a lo contratado; esta es la que encaja más veces.
- ✓Invitación a un evento o a un webinar. Promociona aunque la entrada sea gratis.
- ✓Prueba gratuita y contenido descargable. La guía a cambio del correo, que es como se llena la mayoría de las listas.
Emails transaccionales
Los emails transaccionales se envían como respuesta a algo que ha hecho el destinatario. No los decides tú: los provoca la propia persona. Son estos:
- ✓Confirmación de pedido, recibo o factura.
- ✓Aviso de envío y de entrega.
- ✓Recuperación de contraseña y verificación de la cuenta.
- ✓Confirmación y recordatorio de cita, la del dentista y la del taller.
- ✓Entrega de lo que alguien acaba de pedir: el PDF descargado, el presupuesto solicitado.
Son los más aburridos de escribir y los únicos que la gente está esperando de verdad: quien acaba de comprar va a buscar ese correo. Si vendes por internet y solo vas a cuidar una familia, por criterio nuestro cuida la transaccional.
Cuál toca según lo que quieras conseguir
Y si vas a montar un único envío, que sea automático. Omnisend midió 27.000 millones de correos enviados por 150.000 marcas durante 2025 y le salió que los automatizados son el 2 % de los envíos y el 30 % de los ingresos que deja el correo. En otro corte del mismo informe, y por tanto sin que los dos pares de cifras tengan que cuadrar entre sí, el automatizado rinde 2,87 dólares por correo frente a 0,18 del envío programado de toda la vida (informe de 2026).
Omnisend publica aparte otro recuento, hecho sobre 20.000 millones de correos de campaña y 470 millones de automatizados: ahí el correo de bienvenida convierte al 2,11 % y la campaña, al 0,08 % (sus referencias de email marketing). Son dos muestras distintas y no se suman.
Y lo que se manda en España va por otro lado. Según el informe de Acumbamail sobre las 55.332 cuentas activas de su propia plataforma durante 2023 y 2024, el 97,13 % de las campañas que salieron de ella en 2024 fueron newsletters (estadísticas de email marketing en España). Ese 97,13 % retrata a la clientela de una herramienta española de envío, no a España. Hay que saber además qué cuenta, porque son campañas y las automatizaciones van aparte: la propia fuente las cifra en el 2,24 %. Aun con esa cautela, lo que la muestra sí aguanta es esto: entre los clientes de esa herramienta, la newsletter es casi el único formato que se usa.
Los dos datos anteriores hay que leerlos sabiendo de dónde vienen: Omnisend y Acumbamail venden plataformas de envío y miden a sus propios clientes, no al mercado. Sirven para comparar un tipo de campaña con otro dentro de la misma muestra, que es para lo que se usan aquí, y no para deducir cuánto vende el correo en España.
- ✓Que el suscriptor nuevo no se enfríe → bienvenida el mismo día y acompañamiento la primera semana.
- ✓Recuperar ventas a medias → carrito abandonado, y solo si esa persona te dio permiso al dejar su correo: quien abandona un carrito, en muchos casos, todavía no es cliente, así que no hay contrato previo al que agarrarse.
- ✓Vender más a quien ya te compró → venta cruzada, con la excepción del artículo 21.2 de la LSSI a favor.
- ✓Que no te llamen a preguntar si ha salido el pedido → transaccionales bien escritos.
Si prefieres no montarlo por tu cuenta, esto es parte de lo que hacemos en nuestros servicios de marketing: elegir la familia que te toca, dejar los automatismos puestos y medirlos.
Cuáles puedes enviar sin pedir permiso
Esta es la única parte del artículo que puede costarte dinero. En España el correo comercial lo regula el artículo 21 de la LSSI, la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información, y lo que dice es corto: «Queda prohibido el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas» (texto consolidado en el BOE).
Llevado a las tres familias de arriba:
| Familia | ¿Necesita permiso previo? | Lo que dice el artículo 21 |
|---|---|---|
| Transaccional | No. | No es publicidad, así que el apartado 1 no le aplica. La factura de una compra se manda porque hay una compra. |
| Relacional | Sí, salvo la excepción del apartado 2. | Es comunicación comercial: hace falta que la persona la haya solicitado o autorizado expresamente. |
| Promocional | Sí, salvo la excepción del apartado 2. | Igual que la anterior. La excepción pide relación contractual previa, datos obtenidos de forma lícita y productos o servicios similares a los contratados. |
La última columna resume los apartados 1 y 2 del artículo 21 de la LSSI, comprobados en el texto consolidado del BOE el 8 de septiembre de 2026.
Hay una excepción útil en el apartado 2 del mismo artículo: si ya existe una relación contractual previa, obtuviste el correo de forma lícita y escribes sobre productos o servicios similares a los que esa persona te contrató, puedes hacerlo sin volver a pedir permiso. A quien te compró unos neumáticos puedes escribirle sobre neumáticos; sobre un seguro de vida, no.
Hay además una obligación que no depende de nada de lo anterior, porque el mismo artículo la impone «en todo caso»: tienes que ofrecer un «procedimiento sencillo y gratuito» para oponerse, tanto al recoger el dato como en cada uno de los correos que mandes. En correo electrónico eso significa incluir una dirección válida donde ejercer ese derecho, y la ley llega a prohibir expresamente el envío de comunicaciones que no la lleven. Tengas o no el consentimiento.
Y ojo con esto: un correo transaccional deja de serlo en cuanto le metes una oferta. Si en el aviso de envío cuelas un banner con el 20 % de descuento, ese correo ya es publicidad y necesita un permiso que probablemente no tienes.
Lo que cuesta saltárselo: el artículo 38 de la LSSI califica de infracción leve el envío sin autorización, y de grave el envío masivo o el «insistente o sistemático» a un mismo destinatario. El artículo 39 les pone precio: hasta 30.000 € la leve, y de 30.001 a 150.000 € la grave.
Y ahora un alto, porque buena parte de lo que se lee sobre esto cita una ley que ya no está vigente. De 2002 a 2014, durante casi doce años, el artículo 38 sí puso un número: el envío «en el plazo de un año, de más de tres comunicaciones comerciales» al mismo destinatario convertía la infracción en grave. Ese número desapareció. La Ley 9/2014, de 9 de mayo, la General de Telecomunicaciones, que aprovechó para retocar el régimen sancionador de la LSSI, lo sustituyó con efecto desde el 11 de mayo de 2014 por «insistente o sistemático», que no trae cifra. Lo hemos comprobado redacción por redacción en el texto consolidado del BOE, el 7 de septiembre de 2026.
Esto es un resumen para orientarte, no asesoramiento legal: quien impone estas sanciones en España es la Agencia Española de Protección de Datos, y no por costumbre. Esa competencia se la da el artículo 43.1 de la LSSI para esta infracción en concreto. Si tu caso tiene matices, conviene consultarlo. Si estás montando ahora la captación de suscriptores, mira antes cómo tienes los formularios de la web: lo tratamos en cómo convertir tu web en un comercial.
No hay un número seguro: si alguien te dice que puedes mandar tres correos comerciales al año a quien no te ha dado permiso, te está citando una redacción derogada en 2014. Hoy la ley dice «masivo» o «insistente o sistemático», sin cifra, y quien decide si lo tuyo entra ahí no eres tú. Y que quede claro qué era aquel número, porque tampoco entonces significaba lo que parece: nunca fue permiso para mandar tres. Mandar sin permiso ya era infracción leve desde 2002 (la tipifica el artículo 38.4 de la LSSI, por incumplir el 21); el número solo marcaba a partir de cuándo la cosa pasaba a grave. La regla práctica es la misma de siempre: sin permiso, ninguno.
¿Qué exigen Gmail y Outlook para que tu correo llegue?
Tener el permiso no basta; falta que el correo entre. Desde el 1 de febrero de 2024, Google exige cuatro cosas a quien manda más de 5.000 mensajes al día a cuentas de Gmail (directrices para remitentes de Google, consultadas el 7 de septiembre de 2026):
- ✓Autenticar el dominio con SPF y DKIM.
- ✓Publicar además un registro DMARC en el dominio de envío.
- ✓Baja en un clic en los correos de marketing y de suscripción.
- ✓Tasa de spam por debajo del 0,30 %, y mejor por debajo del 0,10 %, que es lo que recomiendan.
Fíjate en el primero, porque la propia página de Google dice dos cosas distintas según en qué idioma la abras. El resumen coincide en las tres versiones que hemos comprobado hoy, 8 de septiembre de 2026: «Todos los remitentes: SPF o DKIM. Remitentes de correo masivo: SPF, DKIM y DMARC». Pero en la sección del umbral, la versión en español pide «SPF o DKIM en tu dominio» y la inglesa, en esa misma línea, pide «SPF and DKIM email authentication for your domain». Cuando una fuente se contradice consigo misma, lo defendible es quedarse con lo que exige más: si pasas de 5.000 diarios, monta los tres. Y montarlos los tres compensa aunque no llegues al umbral, porque DMARC solo da por bueno un correo si antes ha pasado un SPF o un DKIM alineado con el dominio del remitente (cómo funciona DMARC, en la ayuda de Google), y porque Microsoft sí exige que pasen los tres.
Microsoft fue detrás, y más dura: exige SPF, DKIM y DMARC a los dominios que mandan 5.000 o más correos al día desde el 5 de mayo de 2025 (anuncio de Microsoft). Empezó mandando a la carpeta de no deseado lo que no cumplía y hoy directamente lo rechaza, con un error 550 5.7.515 que el remitente ve en su bandeja de rebotes (ayuda de Outlook.com, consultada el 7 de septiembre de 2026).
SPF, DKIM y DMARC son tres apuntes en la configuración de tu dominio que le sirven al buzón de destino para comprobar que quien firma el correo eres tú y no alguien suplantándote. Si mandas 300 correos al mes, el umbral de los 5.000 no te toca. Pero Google pide SPF o DKIM a todos los remitentes, sin umbral que valga (mismas directrices), y cualquier plataforma de envío te lo va a pedir antes de dejarte lanzar. Es un rato de quien te lleve el dominio, aunque no es del todo «ponerlo y olvidarlo»: los informes de DMARC hay que mirarlos de vez en cuando y el SPF se toca cada vez que entra una plataforma de envío nueva. Si el correo de tu empresa todavía no va con tu dominio, ese es el primer paso, y en el apartado 01 tienes el enlace a la guía que lo explica.
Medir el canal: por qué el correo casi nunca se lleva el mérito
Aquí hay una trampa que hunde presupuestos de email marketing sin que nadie se entere: el correo trae visitas y Analytics las apunta en otro sitio. No es un fallo de la herramienta, es cómo funciona.
Google lo explica sin rodeos en la ayuda de Analytics: «Una sesión se procesa como tráfico directo cuando no hay información sobre la fuente referente» (referencia de fuentes de tráfico, consultada el 8 de septiembre de 2026). Y en el correo eso pasa casi siempre: quien pincha desde el Outlook del escritorio o desde la aplicación del móvil llega sin referente, porque el clic no sale de una página web. Resultado: esa visita cae en directo, el mismo cajón donde va quien escribe tu dirección a mano.
Lo que lo arregla son las UTM: unos parámetros que se añaden al final de cada enlace que metes en el correo (utm_source, utm_medium, utm_campaign) y que le dicen a Analytics de dónde viene la visita. La mayoría de plataformas de envío los pone solas si marcas la casilla, y por eso conviene mirar que esté marcada antes del primer envío.
Sin eso, el correo trabaja gratis: trae gente, no aparece en el informe y, cuando llega el momento de repartir el presupuesto, un canal sin números pierde siempre contra uno que sí los tiene.
Sin humo: entender los tipos de correo no es un ejercicio teórico, pero tampoco hace magia. Nadie te puede prometer una cifra de aperturas: depende de tu lista, de tu sector y de si la gente te esperaba. Y si alguien te enseña el famoso «42 euros por cada euro invertido», pregúntale de dónde sale. Sale del Marketer Email Tracker 2019 de la asociación británica DMA, que no midió ventas: publicó lo que los propios responsables de marketing le declararon en una encuesta, algo más de 42 libras por cada libra gastada. Libras y no euros, y una estimación y no una medición. Dos años después, en la edición de 2021, esa misma pregunta daba 38,33 libras, y en 2016 daba 29,64. Es una cifra que se mueve cada año y que sale de lo que la gente cree. Lo que sí está en tu mano es lo de aquí arriba: elegir bien la familia, tener el permiso, autenticar el dominio y etiquetar los enlaces. Eso es lo que separa un email que se lee de uno que acaba en la papelera.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los 3 tipos de correo electrónico?
Si te refieres al email marketing, son tres: relacionales (aportan contenido y construyen relación), promocionales (empujan a una acción concreta) y transaccionales (responden a algo que ha hecho el destinatario, como un recibo o un cambio de contraseña). Si te refieres a las cuentas, la división es en dos: personales y corporativas.
¿Cuáles son los 4 tipos de correo electrónico?
No hay una lista oficial de cuatro. Quien habla de «los cuatro tipos» casi siempre se refiere a los protocolos: SMTP para enviar, y POP3 e IMAP para recibir; el cuarto que suele colarse en la lista, Exchange, no es un protocolo sino el servidor de correo de Microsoft. La clasificación que se sostiene es en tres planos: por cuenta, por servidor y por tipo de campaña.
¿Cuáles son los 5 correos electrónicos más utilizados?
No hay una lista oficial de cinco, igual que no la hay de cuatro: es una forma de preguntar que se ha hecho popular en los buscadores. Si la pregunta va de proveedores, los más extendidos son Gmail, Outlook, Yahoo! Mail, iCloud y el correo del propio dominio o del hosting. Si va de tipos de envío, en un negocio pequeño los que casi nunca faltan son la confirmación de pedido, el aviso de envío, la bienvenida, la newsletter y la oferta puntual.
¿Qué es el email marketing?
Es usar el correo electrónico para comunicarte con clientes y suscriptores con un objetivo comercial: vender, fidelizar o informar. Se diferencia del correo de siempre en que se manda a una lista, se automatiza y se mide. En España solo puedes hacerlo con quien te haya dado permiso o ya sea cliente tuyo de algo parecido.
¿Necesito permiso para enviar correos comerciales en España?
Sí. El artículo 21 de la Ley 34/2002 (LSSI) prohíbe enviar comunicaciones publicitarias o promocionales por correo que no hayan sido solicitadas o expresamente autorizadas. La excepción es que exista una relación contractual previa, que hayas obtenido el correo de forma lícita y que escribas sobre productos o servicios similares a los ya contratados, ofreciendo siempre una forma sencilla y gratuita de oponerse. Los transaccionales (una factura, un aviso de envío, un cambio de contraseña) no son publicidad y quedan fuera, salvo que les añadas una oferta.
¿Qué diferencia hay entre un correo personal y uno corporativo?
El corporativo va con el dominio de tu empresa (hola@tuempresa.com) y es propiedad de la empresa; el personal es gratuito, va con el dominio del proveedor (@gmail.com, @outlook.com) y pertenece a quien lo abrió. En la práctica el corporativo transmite más confianza y no se va de la empresa cuando se va una persona. Lo que no te da por sí solo es entregabilidad: un dominio recién montado no tiene historial, y sin autenticar no supera las comprobaciones que Gmail y Outlook hacen antes de dejar entrar un correo. Google pide SPF o DKIM a todos los remitentes, y a partir de 5.000 correos al día su resumen sube el listón a SPF, DKIM y DMARC; Microsoft exige los tres desde ese mismo umbral.
¿Cuántos tipos de servidores de correo existen?
Se agrupan en dos por la función que hacen, de salida y de entrada, aunque lo que tiene nombre propio son los protocolos que hablan. Para salir hay uno, SMTP, que es el que envía. Para entrar hay dos: POP3, que descarga el correo en un solo dispositivo, e IMAP, que lo deja en el servidor y permite consultarlo desde varios. Aparte está Exchange, el correo de empresa de Microsoft, con protocolos propios que sincronizan a la vez correo, calendario y contactos.
¿Cuál es el mejor proveedor de correo electrónico?
Depende del uso. Para una cuenta personal, Gmail y Outlook son los dos más extendidos. Para una empresa, la decisión no es el proveedor sino el dominio: lo importante es que la dirección sea tuya. A partir de ahí, los planes de entrada rondan los 6-7 € por usuario y mes. El Business Starter de Google Workspace está a 6,80 € sin impuestos, precio de lista comprobado el 8 de septiembre de 2026. El Empresa Básico de Microsoft 365 publica el suyo en su propia página de tarifas: míralo el día que vayas a contratar, porque un precio caduca solo. Suben rápido en cuanto quieres las aplicaciones de escritorio, y para un autónomo o un equipo pequeño el correo incluido en el hosting suele bastar.
¿Quieres el correo de tu empresa con tu propio dominio?
Lo montamos y lo migramos con el buzón entero delante, para que no se quede nada por el camino, y te lo dejamos funcionando en todos tus dispositivos. Y si lo que quieres es empezar a mandar campañas, te decimos por cuál empezar y qué permisos necesitas.
